Lo que se ventiló este miércoles en el Consejo de la Magistratura no es un trámite más: tres integrantes acusaron al juez federal de Rosario Gastón Salmain por mal desempeño y pidieron su destitución.
La acusación la encabezó el senador Luis Juez, junto al juez Diego Barroetaveña y la abogada Jimena de la Torre. El objetivo fue claro: mostrar que el magistrado ocultó un pasado judicial que, según ellos, lo inhabilita para seguir en el cargo.
«Nos tomó por tontos», exclamó Juez en su alegato. Para el senador, Salmain no solo omitió que había trabajado en el Poder Judicial, sino que lo hizo de manera premeditada para que su conducta no pudiera ser juzgada.
Según la exposición, el juez omitió que fue empleado del Poder Judicial, que estuvo cinco años en la justicia y que en los últimos tres años y pico ejercía como abogado. Dijo que no lo mencionó porque, según su versión, no le sumaba puntos.
El dato es sensible: para acreditar su trayectoria, Salmain debía acompañar un certificado de la Cámara Federal de Seguridad Social, la misma cámara que, según el relato, le había iniciado un proceso penal por intentar manipular sorteos de causas cuando era empleado.
La denuncia original, según el alegato, partió de una empleada que contó que Salmain le confió que trabajaba en un estudio jurídico y quería que le tocaran expedientes en su juzgado. El resultado fue un sumario, la cesantía por la Corte Suprema en 2002 y una causa penal.
«No sé con qué planta hablaba… Seguramente alguna enredadera porque pasar de cesanteado del Poder Judicial a juez federal…», disparó Juez. La frase resume la bronca: un hombre que evitó una condena con probation y tareas en el Jardín Botánico terminó jurando como juez federal en mayo de 2023.
El otro frente es penal. Desde diciembre, Salmain está procesado por incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho pasivo agravado y prevaricato.
En el expediente se lo acusa de manipular un expediente para favorecer a un fideicomiso con la salida de 10 millones de dólares al exterior, a cambio de 200 mil dólares. El beneficiado, Fernando Whpei, declaró como arrepentido en una causa que investiga al exjuez Marcelo Bailaque.
La maniobra, según la acusación, ocurrió entre septiembre de 2023 y abril de 2024. También quedó procesado un lobbista judicial como intermediario. En la causa se dictó la orden de detención de Salmain, pero no se hizo efectiva porque aún mantiene fueros.
La decisión final está en manos de un jury integrado por los jueces Marcelo Bartumeu Romero y Néstor Barral, las senadoras María Belén Monte de Oca y María Florencia López, los diputados Nicolás Mayoraz y Christian Alejandro Zulli, y la abogada Ana Beatriz Fernández.
Barroetaveña, por su parte, se abocó a analizar el presunto mal desempeño en el expediente Attila contra el Banco Central de la República Argentina, en el que Salmain fue procesado con prisión preventiva. Ahí se cruzan dos frentes: la gestión judicial y la acusación de haber ocultado un pasado que hoy aparece como central.
¿Cuánto más se puede tolerar cuando el cargo se obtiene con información incompleta? La pregunta no es menor: si el filtro del Consejo de la Magistratura no detectó lo que hoy se denuncia, el daño no es solo para Salmain, sino para la confianza en la justicia federal de Rosario.

Comentarios (10)
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No me alcanza con la bronca: si el Consejo no verificó su pasado, hay que revisar cómo se eligió a todos los jueces.
¿Revisar a todos? No, primero que este tipo no siga en el cargo. Después ya se ve.
Al menos no se quedó en el reclamo de siempre. Hay que ver el expediente Attila también.
Me preocupa que la orden de detención no se haga efectiva por fueros. ¿Hasta cuándo se protege a un procesado?
«Nos tomó por tontos» es poco. Yo digo que se burlaron del Senado y de la gente.
Concuerdo, pero cuidado con la palabra tontos. El problema es que el sistema no filtró.
Lo de los 10 millones al exterior y los 200 mil de coima es muy grave. Ojalá se pruebe todo.
Espero que el jury sea rápido. Ya va demasiado tiempo desde diciembre.
Fueros para procesados y después destitución. Eso no puede seguir así.
Igual, si no se prueba la coima, no se puede tirar la piedra.